CENTRO DE LIDERAZGO FEMENINO

SILVIA BEATRÍZ BALDERRAMA

Profesora catedrática de Química y Merceología. Tecnicatura Superior en Programación (Universidad Tecnológica de Córdoba, Argentina). Especializada en Convocatoria, capacitación, edición digital, seguimiento y supervisión de trabajo de campo de encuestadores para proyectos especiales.

.

El Centro de Liderazgo Femenino de la Fundación 1A1 tiene como principal objetivo potenciar y ofrecer herramientas estratégicas para amplificar habilidades y cualidades que permitan a un mayor número de mujeres desarrollar sus capacidades gerenciales, de gestión y coordinación general, resolución de conflictos, trabajo en equipo, cultura colectiva, comunicación pública, pensamiento creativo y su incidencia en el impulso y desarrollo de iniciativas públicas y privadas sustentables con equidad de género.

Todo ello partiendo de la base de que el empoderamiento femenino se construye a través del fortalecimiento del liderazgo de cada mujer, apostando para lograrlo por la construcción de capacidades técnicas y de la conexión con redes de colaboración.

En este sentido, es importante resaltar que la movilidad no es neutral en cuanto al género y su planificación actualmente no considera ni responde a las necesidades específicas de las mujeres, según sus roles de cuidado, sus patrones diferenciados de desplazamiento y la violencia de género que sufren en el espacio común.

Desde el Centro de Liderazgo Femenino (CLF) se pretende impulsar la presencia femenina en los espacios de toma de decisión, y la creación de conocimiento con perspectiva de género.

El CLF va dirigido a mujeres líderes emergentes que están en proceso de construcción profesional y de liderazgo en potencia, que busquen crear, crecer ó fortalecer su liderazgo, a través de herramientas transformacionales, potentes y eficaces para consolidar su desempeño en cualquier situación y circunstancia.

El liderazgo ha demostrado ser una herramienta muy efectiva para impulsar cambios, ya que promueve la transformación hacia la productividad y la mejora del desempeño de quienes forman parte de las organizaciones sociales e incluso para aquellos que impulsan políticas públicas sustentables.

El centro nace con el deseo de desarrollar e implementar competencias fundamentales en un líder, como son la iniciativa, la relación con los demás, la inspiración y motivación, el desarrollo personal o las habilidades comunicativas.

La presencia de mujeres en los equipos directivos conlleva por lo general un mayor compromiso social y un estilo de liderazgo más participativo. El análisis de su impacto en las empresas cooperativas, con unas características organizativas y de propósito específicas, permiten ver cómo su influencia refleja una mayor motivación y mejores resultados. Uno de los beneficios es el incremento de las medidas de conciliación, lo que puede suponer un motivo de desarrollo para cualquier región al aumentar la calidad de vida de las familias.

El emprendimiento femenino y la presencia de mujeres en los equipos directivos influyen positivamente en las motivaciones sociales, así como en los logros de las organizaciones. Además, con ellas las empresas son más proclives a fomentar políticas favorables de conciliación. Desde el punto de vista participativo, las decisiones de las nuevas emprendedoras tienen un mayor impacto e influencia en la marcha de las actividades que en las empresas de corte clásico; por ello, una mayor presencia femenina en la dirección de empresas dará lugar a una serie de impactos de índole social, ateniendo a la motivación y los logros conseguidos. Esta incidencia se traduce, por ejemplo, en la mayor participación de todos los miembros en la toma de decisiones, la ayuda a las personas dentro de la comunidad, la autogestión o el fomento de una mayor conciencia ambiental.

No obstante, sigue siendo complejo que aumente el número de directivas en este tipo de entidades, ya que las mujeres tienen que hacer frente a más conflictos que los hombres cuando se convierten en empresarias.